viernes 29 de febrero de 2008

Sueños


¿Alguna vez has imaginado como sería tu vida sin ti? Los parpados se me cierran, caen por su propio peso. No sueles notar esa sensación, uno nunca suele pararse a parar en los párpados. Es algo que siempre lo da por hecho... igual que respirar, o que las uñas volverán a crecer después de cortarlas. Igual que fluye la sangre por las venas, arterias y los cientos de pelos capilares. Igual que entra y sale 'aire' en nuestros pulmones. Es algo que siempre damos por hecho, como el rocío en las plantas cualquier amanecer. Como el mismo amanecer.

No paramos nunca, no 'tenemos tiempo' para pararnos pensar sobre todo eso. Sobre nuestras vidas, sobre nuestras decisiones. ¿Es tu vida lo que te gustaría que fuera? ¿Harás lo que quieres hacer con ella? ¿Se te permitirá hacerlo?

Y te levantas a las cuatro y poco de la madrugada, con mal cuerpo. Después de haber tenido diversos sueños cortos, muy cortos. Desde una fiesta en la casa gigante imaginaria de tu tío que se alarga horas y horas hasta un ajo que dice que está enamorado de un chico que es el mal. Banderas y niños, muchas banderas en camiones de obras. ''La gente que cuenta sus sueños aburre demasiado'' dicen en La escafandra y la mariposa, no quiero ser así. Y tienes una sensación agria, muy agria.

Sientes, entiendes, que tu vida está en un momento de stand by. En un terrible stand by. Tienes demasiado tiempo libre, y esto en vez de hacerte bien solo te sirve para percibir con todo detalle la decadencia de cualquier cosa que te rodea. Y te lo tomas a risa, con humor... pero en ese momento no puedes. No puedes porque es como si durante mucho tiempo hubieras estado ascendiendo, avanzando con una inercia que nunca nadie se plantea de donde viene. Y te paras. Como en una lanzadera que llega al punto más alto, ahora solo esperas que todo se caiga y que el choque sea lo menos dañino posible. Solo esperas una gran bofetada que no te rompa los dientes. Pero no esperas nada bueno.

Y a las cuatro y cuarto te evades pensando en un abrazo de la persona a la que crees querer, pero que ni siquiera podrías afirmarlo. Porque, ¿Sabes acaso realmente lo que es querer? ¿Estás seguro? Quizá todos tus organigramas mentales, todas tus creencias y supuestos sean mentira. Quizá todo se venga abajo algún día, como el resto de tu vida. No te compadeces, ni das gritos de auxilio o quejidos lastimosos. No. Simplemente asumes que las cosas son así, pero esa sensación es tan insoportable... Una angustia que en teoría no tiene materia, pero sientes como se acomoda debajo de tus costillas, a veces incluso haciéndote tener arcadas. Y en la cabeza, taponándotela, presionándotela, inutilizándola.

Volver a casa a veces no siempre es una buena idea, las posibilidades de aislamiento son mucho menores. El corazón palpita como solo sabe hacerlo desde hace meses, casi rebotando y saliéndose de la caja torácica. Solo quieres despertar de eso que crees un sueño desagradable. Despertar y volver a tener un camino que seguir, sin ninguna angustia ni miedo que te ate. Sin temores absurdos, sin fantasmas. Y sin embargo... no es un sueño. A no ser que la vida sea sueño, y los sueños sean la vida, no lo es.

lunes 18 de febrero de 2008

La senda del tiempo


A veces llega un momento en que

te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente
pero con ganas de morir
paseando por las calles
todo tiene igual color
siento que algo hecho en falta
no se si será el amor
Me despierto por la noches
entre una gran confusión
es tal la melancolía
que está acabando conmigo
siento que me vuelvo loco
y me sumerjo en el alcohol
las estrellas por la noche
han perdido su esplendor
A veces llega un momento...
He buscado en los desiertos
de la tierra del dolor
y no he hallado mas respuesta
que espejismos de ilusión
he hablado con las montañas
de la desesperación
y su respuesta era solo
el eco sordo de mi voz


viernes 15 de febrero de 2008

Recuerdos de un pasado largo


Si por buscarte soy extraño

no me pidas que te busque

dime tan solo que me quieres

y te daré lo que gustes.

Los embustes y mentiras déjalos para mañana

hoy quédate a mi costado

reposada, mano a mano

observa el amanecer tumbada sobre mi cama.

Que cada noche que pase, tu seas mi ama.

Y mi alma, si es que existe, será tuya mañana.

Dime que me amas, dímelo solo una vez

ya me encargaré de no olvidarlo nunca,

me encargaré de recordarlo, cuando no te pueda ver.

Déjame posar mis labios en los tuyos

recorrer con ellos tu cuello

dejarme la vida en ello,

pues no habría muerte mas hermosa

que besarte mientras muero.

Tu pelo azabache y terco.

Tu pelo huidizo y sombrío.

Aquel que a veces esconde

tu ojo, intenso y frió.

Déjame, tan solo una noche

ser el río y tu la mar.

Déjame, solo una noche

poder amarte sin cesar.

Solo te pido una noche, no te pido nada mas

que cuando la luna se ponga, no viviré ni un día,

que cuando el sol salga, volveré a nunca jamás.



"[...]Lloraría por cada esquina suplicando un abrazo, luego salgo a la calle y todo me parece un zoo. Donde debía haber personas veo envidia maldad y odio, todos quieren acabar en lo mas alto del podio, yo me desahogo escribiendo en folio ellos lo hacen buscando mi expolio… Seguro que mis fallos los celebran con jolgorio... Mas no los sigo pues el rencor no me es propio, si encuentro ese sentimiento me lo expropio me autoconvezco con un coloquio de que mi actitud debe ser colosal y tener una mente fría, ellos serán la arena y yo la cal. Por cada ostia que me den yo intentaré mejorar mas, luchar aunque no sea lo normal y pensar que el tiempo pone a todo el mundo en su lugar[...]"




miércoles 13 de febrero de 2008

Evapora


Cuatro esquinitas tiene mi cama,

un solo sueño que me la guarda.

Cero esquinitas tiene mi mente

pobre de ella, es toda plana.

Un pensamiento que vuela y que grazna,

un sentimiento que mata y araña.

Pozo infinito de mala calaña,

enemigo propio que ataca con saña.

Un solo sueño,

que viene...

que va...

se evapora.

lunes 11 de febrero de 2008

Schneckentraum

Seguro que alguna vez llegó a tu correo una de esas interminables cadenas-basura. Hay miles de tipos, aunque en el fondo todas buscan lo mismo; que lo reenvíes a tus contactos para luego hacer llegar spam al mayor número de correos. Una de las que siempre me pareció curiosa, tanto por su temática como por su 'mensaje' era aquella que hablaba de una chica muy tímida y un dependiente de una tienda de discos (habrá diferentes versiones, pero esta es la mas común). Te incitaba al carpe diem, a no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy y montones de tópicos por el estilo (para posteriormente pedirte que transmitas el mensaje a tus amistades, por supuesto). El caso es que encontré con un cortometraje del año 2001, dirigido por Iván Sáinz-Pardo en el que la línea argumental es exactamente la misma que en ese correo. ¿Se habrá basado alguno de los 'misteriosos' iniciadores de cadenas en esto?

Re entré

Deseo. ¿Qué es el deseo? Levantarse a las cinco y catorce minutos de la madrugada, ver una cama vacía y pensar en ti. ¿Es eso?

El deseo no supone amor, ni el amor supone deseo, son cosas independientes. Puede haber deseo sin amor y amor sin deseo, pero cuando se produce una relación con los dos factores es cuando una simple caricia puede hacerte estremecer, a todos los niveles. También es cuando mas daño puedes recibir, haciéndote cachitos.

El deseo es nata, es un hielo entre los labios pasándose suavemente por tu cuello. Son caricias suaves, contrastes de temperatura. Tu voz en mis orejas, susurrante, excitante. El deseo también es tu figura, o un probador. El frio no es amigo del deseo, si lo son en cambio los lugares cubiertos y oscuros, las camas o los sofás, las zonas vip y el césped. El deseo es furtivo, a veces esquivo. Una respiración entre cortada, un gemido, un pensamiento... El deseo es fiebre, pero de la que cura las heridas. El deseo, eres tú.


Y vuelves a ver a las hormiguitas, como corren todas con dirección a sus hormigueros. Sus luminosos y calurosos hormigueros. Ni siquiera se paran a preguntarse si es lo que querían, no tienen tiempo. No, ni para eso ni para ninguna otra cosa. Vidas sin sentido, sin sueños, triste.


"Hace poco leí un estudio, venia a decir algo así como que las personas que han vivido de acuerdo a sus sueños eran mucho más felices que las que no lo habían hecho. A pesar de que no se cumplieran los sueños. Tiene su lógica."
Fast Food Nation dixit.