Estaba dejándome estar
oyendo el tiempo caer, en los relojes de arena.
Mirando un instante partír...
y otro llegar...
pensando en tu amor.
Tu amor que viene y que va
siguiendo las estaciones
tu amor es causa y efecto, de mis canciones.
La vida cabe en un clic
en un abrir y cerrar
en cualquier copo de avena.
Se trata de distinguir
lo que vale de lo que no vale la pena.
Y a mí me vale con que me des
poco más que nada.
A mí me basta con una, de tus miradas.
(Pensando, estaba pensando
por la ventana de aquel bar
mirando a la gente afuera
ir y venir
y jurara que te vi...
aunque sé que estás
a un año luz de mí)
sábado 7 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada