jueves 2 de julio de 2009

Recortes

Sólo cuando el lector vulgar tiene fe en el escritor y le reconoce una gran superioridad sobre sí mismo, pondrá el esfuerzo necesario para elevarse a su comprensión. En un país donde la masa es incapaz de humildad, entusiasmo y adoración a lo superior se dan todas las probabilidades para que los únicos escritores influyentes sean los más vulgares; es decir, los más facilmente asimilables; es decir, los más rematadamente imbéciles.
José Ortega y Gasset, 'España Invertebrada'.

Volví a casa con la sensación de una absoluta soledad.
Generalmente, esa sensación de estar solo en el mundo aparece mezclada a un orgulloso sentimiento de superioridad: desprecio a los hombres, los veo sucios, feos, incapaces, ávidos, groseros, mezquinos; mi soledad no me asusta, es casi olímpica.
Ernesto Sábato, 'El Túnel'.

[...] en todo caso habia un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que habia transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo habia visto a esta muchacha y habia creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se habia acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad, o le habia intrigado el lenguaje mudo, la clave de mi cuadro. Y entonces, mientras yo avanzaba siempre por mi pasadizo, ella vivía afuera su vida normal, la vida agitada que llevaban esas gentes que viven afuera, esa vida curiosa y absurda en que hay bailes y fiestas y alegría y frivolidad. Y a veces sucedía que cuando yo pasaba frente a una de mis ventanas ella estaba esperándome muda y ansiosa (¿por qué esperandome?, ¿y por qué muda y ansiosa?); pero a veces sucedia que ella no llegaba a tiempo o se olvidaba de este pobre ser encajonado, y entonces yo, con la cara apretada contra el muro de vidrio, la veía a lo lejos sonreir o bailar despreocupadamente o, lo que era peor, no la veía en absoluto y la imaginaba en lugares inaccesibles o torpes. Y entonces sentía que mi destino era infinitamente más solitario que lo que había imaginado.
Ernesto Sábato, 'El Túnel'.

domingo 17 de mayo de 2009

Aire

El mundo está lleno de muertos vivos y de vivos muertos. Los primeros son los que aun respiran pero mantienen una exitencia sin ningun tipo de vida. Los segundos son los que estan bajo tierra o hechos cenizas. Desde siempre he buscado un sentido a la vida. Una de las mayores preguntas, quizá la esencial, ¿Cual es el objetivo de la vida? ¿Por qué merece la pena vivir? Siempre habia intentado encontrar un motivo para que todos los instantes tuvieran sentido, la pieza que terminara el rompecabezas. Muchas han sido las respuestas temporales que encontré, desde el tipico 'estamos aqui para disfrutar' hasta 'lo importante es autorealizarse y llegar a comprender cuantas más cosas mejor'. Mentira, todo mentira. Aunque cueste asumirlo por el vacio que crea, no estamos aqui con ningun fin trascendente. En realidad no somos nada, no somos nadie, y por lo tanto nuestro destino no existe. Solo somos animales, animales racionales. Igual que un pájaro o un perro, igual que el suyo es nuestro hilo vital. No hay sino una serie de razones que nos llevan a realizar los actos que debemos hacer por naturaleza, todo lo demás es culpa de nuestra razón. No sirve de nada buscar metas altas, intentar ser espiritualmente superior. En realidad solo somos basura, insignificantes granos de arena en un desierto infinito. Mi vida no importa, la tuya no importa, la de todas las personas de esta ciudad no importan, las vidas enteras de toda la raza humana no importan nada. Somos aire, y como tal no tenemos más trabajo y más quehacer que soplar hasta apagarnos.

miércoles 13 de mayo de 2009

Cada segundo que pasa, es un segundo menos, es un segundo más. Hay agujeros negros infinitos dentro de nosotros, pozos donde nunca podrás ver el fondo. Cuando aparecen, van comiéndote, absorbiendo tu fuerza.

A veces nada importa, ni la muerte, ni el dolor, ni el sufrimiento. A veces, durante unos segundos, flotas. Pero solo a veces.

viernes 13 de junio de 2008

Recortes de mi vida

-¿Esta es la razón por la que no duran sus relaciones? ¿Porque las chicas no pueden estar a la altura de su ridículo patrón oro? Si pasaras menos tiempo concentrado en los fallos ajenos te darías cuenta que también tienes unos cuantos.

-Nunca dije que no los tuviera.

-¿Quieres oír alguno?

-Me los vas a decir de todas formas.

-Pues si. Bebes demasiado, escribes poco y el único ejercicio que haces es en la cama. Amas a las mujeres pero tu te odias, de forma que cualquier mujer que te quiera está condenada a parecer estúpida. Y, considerando que esa mujer puede ser cualquiera, esta se despide de tí.

-Espera, creo que te he hecho daño y quiero disculparme pero... esto no es por eso. ¿Puedes decirme a que viene todo eso?


...


-En nuestra vida pasada, ¿Fuí malo contigo? ¿Fuí malo? ¿Alguna vez te sentiste estupida?

-No, no fuiste malo. Pero puedes ser muy duro con las personas.

-Ojala fuera diferente.

-Ojala lo fuera, pero no lo es.



Californication.


jueves 12 de junio de 2008

Bipolar

Ahí fuera cada vez amanece antes, debe ser cosa del incipiente verano. La antigua crudeza de la nieve ha dejado paso a la claridad celeste que propician los primeros rayos del sol. Un sol demasiado tibio desde estas perspectivas, pero que no deja de ser acogedor. En mi cabeza las cosas son diferentes. Ya no hay horarios, ni para amanecer ni para apagarse. Caos. La tarima flotante sobre la que se sustentaban mis sueños desapareció hace tiempo y ahora dentro de mi mente solo encuentro un río de grotescos pensamientos...


Y ellos hablan, los dejo hablar por una vez. Y dicen:


La rabia es ira, la soledad llevó a la rabia. Quizá la rabia produce soledad o es ira por ella misma. No lo sé. No lo sabemos, solo somos un río de grotescos pensamientos. Hueles ese nudo interior. Porque lo estás oliendo ¿Verdad?


No, no es angustia... quítate esa idea de la cabeza. Es un fluir constante de tu rabia, de tu odio, de tus miserias convertidas en animadversión contra todo. Una dulce e indolora (al menos para ) cantidad ingente de ganas de morir o matar. De que todo explote, de explotar tu mismo o ser el que prenda la mecha del TNT final.


Mira la ventana. Arriba tienes estrellas, aviones, satélites, luces blancas sobre fondo oscuro (ooh eso te gusta ¿Verdad? ¿No eres una de esas clásicas personas que se creen más profundas por decir que le gustan las estrellas aun sin tener ninguna noción de astronomía? Que patético, que sumamente triste. Y con esa actitud solo pretendes ser diferente.) y el cielo. Arriba está el cielo, la muerte. Y abajo está el salto, el suelo contra el que te estampas si saltas. La muerte de nuevo... está por todas partes ¿Te das cuenta? No, no puedes evitarla. Tampoco vencerla, es una lucha inútil que tienes perdida desde el primer instante. Como esta lucha, la tuya contra mí.


Que ser tan débil, tan inútilmente ineficiente estás hecho. Pero yo no debería centrarme en atacarte a , al menos hoy no. Ya podré utilizar el resto de días de tu miserable existencia. Ahora debo centrarme en tu rabia, que ella sea mi hilo conductor para producir una descarga de antidepresivos naturales a base de odio. ¿Qué patéticos son todos verdad? ¿Qué jodidamente asqueroso es todo lo que te rodea, cierto? ¡Oh Zeus que existencia más inaguantable! ¡Cuanta ignorancia en un mismo bote! ¡Cuantos segundos (cada uno de ellos) desperdiciados de mi vida! ¡Mátame cosmos, mátame lentamente pero en un segundo y sin dolor!


...


Repugnas. ¿Es eso lo que quieres sentir verdad? No lo intentes negar, lo haces habitualmente. Te conozco, conozco tus costumbres. Te gusta rebozarte en el fango, adoras hacerlo de hecho. Esa triste actitud de superioridad respecto a los demás tan solo la puedes basar en tu capacidad de sufrimiento silencioso. ¡Solo en eso! ¿Y sabes por que? Porque no destacas en nada, porque eres un ser bastante mediocre en la mayoría de los campos de tu vida, y en el resto de campos simplemente eres peor que mediocre. No tienes nada, absolutamente nada que pueda salvarte de ser otra asquerosa mancha incolora de este mundo... y por eso odias a todas las manchitas.


En efecto no se puede negar que lo que podría considerase tu vida es todo un cumulo de circunstancias negativas, asquerosas, una basura. ¿Y? No haces nada por cambiarlo. ¿Sabes mi teoría? Lo haces aposta. Sí, aposta, y en el fondo lo sabes tan bien como yo. Te gusta tener esa culpabilidad innata que te exima de hacer el intento de estar bien, equilibrado, como los demás. Parece que igualas felicidad con vanidad, vulgaridad. Y lo dices tu...¡Que eres el más vulgar de todos! ¡El mas apestoso del corral! ¡JA! Que irónico eres, resultarías cómico de no ser porque intentas hacer de todo esto un drama.

¿Sabes mi consejo? Te doy dos. El primero y más rápido y efectivo es que te mueras. Evitas para mi un gran cúmulo de problemas, evitas para todos los días absurdos que te quedan por vivir y al resto le permites no tener que deleitarse con ver tu ruinosa presencia. Muérete, en serio. El segundo, ya que no te veo en condiciones de aceptar el primero debido a tu fuerte debilidad y miedo (siempre fuiste una nenaza que temió que se metieran con el, ¿verdad?) es que te dediques a la comedia. Haz comedia, sabes que un día la hiciste y no fue del todo mal. Convertías las situaciones mundanas en divertidas escenas surrealistas. Vale, el resto del mundo no lo apreciaba como tal pero tu y yo sí. ¿Qué más da el resto?


Así pues, empieza a recuperar, a recuperarte. Porque sino va a ser imposible seguir conviviendo juntos. Yo estoy dentro de y tu no puedes concebirte sin mí. Claro está que debes desvincularte de todo el fango que actualmente te cubre y en el cual te has metido tu únicamente por tu propio pie. ¡Deberías haberme escuchado imbécil! ¿Te preguntas por donde empezar? Yo recomendaría algo así:


-No te preocupes por mí, ya me las arreglaré, siempre lo he hecho. Yo estoy más preocupado por . Tu no eres de las que recurren a la bebida. Dentro de un año o quizá dos te trastornarás, o saltarás desde la ventana de algún piso.


-No me impresionas, no te necesito. No quiero tu dolor, no quiero tu decadencia menopaúsica ni tu muerte, LÁRGATE.


-Me necesitas y mucho, porque soy tu último contacto con la verdad humana, TE QUIERO. Y este amor decadente y doloroso es lo único que existe entre tu y el terrible vacío en el que vives el resto del día.


-Pues no me dejes.


-Ya es demasiado tarde, no hay nada en ti que me atraiga. Eres uno de los robots de ahí fuera, y si mi quedo a tu lado me destruiré. Igual que todo lo que tu y ese mundo de borregos tocan, se destruye. Eres el aspecto negativo del ser humano, eres indiferente a mi sufrimiento, insensible a mi alegría. La vida para se reduce a cosas triviales. No, no quiero seguir adentrándome en este vacío. Yo era el único nexo de unión que tenias y tienes con otra forma de concebir el día a día, pero todo salió mal. En vez de irte acercando yo hacia el lado contrario al precipicio eres tu quien me guía a saltar por el. Y no quiero saltar, tengo vértigo. Vértigo a vivir muerto por dentro como todos los demás. Vértigo a ser un simple engranaje mas en las entrañas de un corrupto sistema. Y no, ahórrate decirme que yo soy el complicado o el loco. Tu, todos vosotros sois los ciegos. Tenéis ojos para mirar pero no para ver, oídos para oír pero no para escuchar... sois incapaces de percibir la realidad. Prefiero la soledad a la compañía que no acompaña, a formar parte de la gran mentira de la humanidad que son los falsos humanos. No sois personas, ni siquiera sois mentes independientes. Sois, o son todos una suerte de productos con el mismo interior pero diferentes envoltorios, hechos todos en serie. Y yo no me siento así, suerte con vuestra no vida.



Y los callo, porque corro el peligro de hacerlos casos. Demasiadas voces en mi cabeza, debería ahogarlas...

miércoles 23 de abril de 2008

Cashback

Hace una semana se estrenó en los cines la película Cashback, primer largometraje de Sean Ellis. La trama de la película gira sobre la vida de un estudiante de arte, Ben Willis, el cual sufre de insomnio porque su novia le dejó. Para que sus noches sean mas llevaderas empieza a trabajar en un supermercado, y allí conoce a todo tipo de gente...


El argumento es una ligera variación del cortometraje que Ellis realizó en el 2004. Con el mismo nombre, el cortometraje desarrollaba en 17 minutos la misma historia que ahora (con cambios) podemos ver en el largo. Fue nominado a los oscar por el corto, y premiado en diversos festivales. Merece la pena verlo, es bastante curiosa la forma que tiene de hacer 'arte'. Aquí os dejo el video, está en inglés con subtítulos en francés pero se puede comprender bien:

domingo 20 de abril de 2008

Al

Abriendo mis neuronas al tranquilo lugar proporcionado por la anestesia,

buscando sin encontrar nada importante, tan solo navegando en pensamientos dormidos.

Con todo apagado, fuera de cobertura, con una tranquilidad inusual, estado emocional alterado.

Dormido, respirando, sin pensar. Logrando una armonía armónica digna de una orquesta...

Que Suave sensación producida por litros de alcohol, que dulce sensación.

Y todo se va, y nada se queda.

Y todo se fue, y nada duele.

Y todo fluctúa, y nada permanece... por suerte.

Tan solo durante una noche, todo se pausa, nada importa. Tan solo...

Tan solo como todas las noches, pero sin ser consciente de ello.

Tan etílico como cualquier otro sábado, quizás mas, por suerte.

Cada palabra, cada inexistente nexo lógico dentro de mi cráneo,

micro segundos de nula importancia que se pierden en los vasos, en las botellas...

Escalando sin piolet la montaña de la soledad, subiendo y flotando,

llegando a la cima para no poner ninguna bandera, para seguir ascendiendo.

Arrancar de un tirón el nudo del estomago, el tapón de la cabeza y sentir en una boca agria,

seca, con restos de mil sustancias, la libertad de ser libre.

¿Fingiendo? Quizás la felicidad. Quizás... sientas como lloras sin derramar sal.

Inundado de imaginación, el cuello con collarín y los ojos disfrutando de las ojeras prematuras.
Se te caen los parpados y aun así estás feliz, tranquilo, conforme. Se caen, se caen... se cierran.

Sin hambre pero comiendo, sin sueño pero durmiendo, sin amor pero queriendo,

sin sentido pero viviendo, sin querer pero consintiendo, sin decir que sí pero asintiendo...

Tu vida. Tu triple t; triste vida todos los tristes días. Iluminándote por la luz de la luna, cada noche.

Pero hoy, precisamente hoy brilla con un tono y una intensidad diferente. Brilla.

Sientes como te acarician sus rayos sónicos, espaciales, especiales y como tu cabeza se colapsa,

como alguien ha lanzado multitud de fuegos artificiales en tu cerebro. Serotonina exótica.

Con los pies que no se mueven pero parecen estar saltando, las orejas oyendo tan solo el silencio.

Los dedos, produciendo ese sonido repetitivo que tanto te gusta, que tanto te tranquiliza.

Y tú, ahí, sentado... ¿Feliz?

No te engañes, tan solo estás borracho. Dulcemente, dulces sueños.